Saltar al contenido
Del blog

Reto para parejas de 30 días: un gesto de cercanía cada día

El reto para parejas de 30 días es una tarea pequeña cada día. Nada de planear una cita ni preparar una velada: solo un gesto, una charla o una pregunta que les roba unos minutos. Día 1: dile a tu pareja una cosa concreta por la que le das las gracias hoy. Día 2: pregúntale algo que hace siglos no le preguntas, como en qué piensa justo antes de quedarse dormido. Día 3: rózale sin motivo al pasar a su lado. Toda la idea cabe en una frase: la cercanía se teje con cosas pequeñas que se repiten, no con un golpe de efecto una vez al mes. Abajo tienen la lista completa de las 30 tareas, repartidas en cuatro semanas, y unas líneas sobre cómo no tirar la toalla en la primera semana.

Cómo funciona el reto

La regla es una sola: una tarea al día durante 30 días. Cada una lleva de unos segundos a unos minutos, así que cabe hasta en el día más lleno. No hay que reservar mesa ni gastar un euro. Solo dar un paso pequeño hacia la otra persona, día tras día.

Pueden hacerlas juntos o cada uno por su cuenta. Algunas son gestos que se regalan mutuamente; otras, cosas que uno hace por el otro. Tampoco hace falta seguir el orden al pie de la letra: si una tarea no encaja con el día, cámbienla por otra de la misma semana. El reto está para servirles a ustedes, no para sumar una cosa más que tachar.

Y lo que de verdad importa: háganlas con la cabeza puesta ahí, no de pasada. Un "gracias por pensar en eso hoy" dicho de corazón vale más que diez sueltos al aire.

Semana 1: calentamiento

La primera semana va suave. Se trata de coger el ritmo y notar que esto no pesa.

  • Día 1: Dile a tu pareja una cosa concreta por la que le das las gracias hoy.
  • Día 2: Pregúntale algo que hace siglos no le preguntas, como en qué piensa antes de dormirse.
  • Día 3: Rózale sin motivo al pasar a su lado: una mano en el hombro, un beso en la frente.
  • Día 4: Rescata un recuerdo compartido del que hace tiempo no hablan y pregúntale qué se le quedó de aquel día.
  • Día 5: Hazle una cosa pequeña de su lista antes de que le dé tiempo a pedirla.
  • Día 6: A media jornada, mándale un mensaje que no tenga que ver con la logística: solo para decirle que te acordaste.
  • Día 7: Por la noche, díganse cuál fue el mejor momento de la semana.

Semana 2: un poco más adentro

En la segunda semana las tareas suben un punto. Empiezan a decirse cosas que casi nunca se dicen en voz alta.

  • Día 8: Pregúntale a tu pareja qué necesita más de ti y le cuesta pedir.
  • Día 9: Elógiale por algo que sueles pasar por alto porque parece de cajón.
  • Día 10: Escúchale contar su día durante diez minutos sin colar tu propia historia.
  • Día 11: Cuéntale algo que te emocionó o te inquietó últimamente, en lugar de tragártelo.
  • Día 12: Prepárale por la mañana su café, su té o lo que tome, justo como le gusta.
  • Día 13: Pregúntale qué cambiaría de cómo pasan los fines de semana, y escúchale de verdad.
  • Día 14: Vuelvan a cómo se conocieron y cuéntense la historia cada uno desde su lado.

Semana 3: cercanía y valentía

La tercera semana entra en lo más difícil de preguntar cuando ya llevan mucho tiempo juntos.

  • Día 15: Pregúntale cuándo fue la última vez que se sintió de verdad deseado por ti.
  • Día 16: Cuéntale a tu pareja algo que te gustaría probar pero nunca te has atrevido a soltar.
  • Día 17: Bésale más rato de lo normal, sin prisa y sin que sea la antesala de nada.
  • Día 18: Pregúntale qué le hace sentirse cerca de ti fuera de la cama.
  • Día 19: Jueguen una ronda juntos de un juego para parejas: responden por separado las mismas preguntas y luego ven dónde coinciden sus respuestas.
  • Día 20: Dile una cosa que admiras en él como persona, no como pareja.
  • Día 21: Por la noche, siéntense pegados, sin teléfonos, y quédense un rato en silencio.

Semana 4: cierre

La última semana recoge todo y lo convierte en algo que se queda con ustedes cuando el reto acabe.

  • Día 22: Pregúntale a tu pareja qué le sorprendió de ustedes dos en este último mes.
  • Día 23: Planeen juntos una cosa que les haga ilusión a los dos, por pequeña que sea.
  • Día 24: Agradécele algo que lleva años haciendo y que nunca le has dicho a la cara.
  • Día 25: Cuéntale cómo imaginas el tiempo de ustedes dos dentro de cinco años.
  • Día 26: Dale una sorpresa que no cueste dinero: su plato favorito, un baño caliente, una noche sin nada que hacer.
  • Día 27: Pregúntale de qué había más entre ustedes al principio y ahora echa de menos.
  • Día 28: Dile qué ha cambiado en ti a lo largo de estos 30 días.
  • Día 29: Pregúntense qué tarea de todo el reto les pareció la más importante.
  • Día 30: Pónganse de acuerdo en un pequeño ritual que se quede con ustedes en el día a día cuando el reto termine.

Cómo no abandonar tras la primera semana

Casi todos los retos se caen alrededor del día ocho, cuando se apaga el entusiasmo del principio y la vida vuelve a su sitio. Por eso, fijen una hora del día (la cena, el rato justo antes de dormir) y enganchen la tarea a ese momento. Una hora fija la convierte en hábito, y un hábito no hace falta recordarlo.

Si un día se les escapa, no tiren el reto entero por la borda. Un día perdido es un día perdido, no el final. Lo retoman al día siguiente donde lo dejaron. Y tómenlo como cosa de los dos, no como deber de uno solo: cuando ambos cuidan el ritmo, mantenerlo cuesta mucho menos.

Por qué los gestos pequeños ganan a los grandes

Un gran gesto de vez en cuando deslumbra, pero lo que va construyendo la sensación de que alguien te tiene presente son las cosas pequeñas que se repiten cada día. Un mensaje corto a media tarde, una mano en la espalda, una pregunta sincera en la cena: de eso está hecha la cercanía, y ninguna escapada romántica compensa su ausencia.

Nuestro análisis de las preferencias de las parejas apunta a algo que lo explica bien: en cerca de una de cada tres parejas hay al menos una cosa que ambos tienen curiosidad por probar y ninguno ha mencionado nunca. La misma curiosidad esperando, a un lado y al otro, la misma pregunta. El reto de 30 días está justo para que por fin se haga.

Si quieren que algunas de esas preguntas lleguen solas, para eso hicimos Privé. Es un juego para dos en el que responden por separado las mismas preguntas y luego ven dónde coinciden sus respuestas. En las preguntas más atrevidas solo se revela aquello a lo que ambos dijeron "sí"; un "no" suelto no lo ve nadie. La primera ronda es gratis y lleva unos minutos. Encaja perfecto como uno de los días del reto, y muchas veces se queda con las parejas bastante después.

Si buscan más ideas para el tiempo juntos entre tarea y tarea, échenle un ojo a qué hacer en pareja en casa.