Saltar al contenido
Del blog

Sexo oral en la pareja: dónde se concentra el entusiasmo

El sexo oral: el 80% de las personas en pareja responde que sí - un 68,3% elige “¡Me encanta!” y otro 11,6% “Sí, aunque me da vergüenza”. Son respuestas anónimas del cuestionario de Privé, de más de 5.400 parejas en las que ambas personas completaron una ronda. Pocas categorías de nuestros datos alcanzan un nivel tan alto siendo, al mismo tiempo, algo de lo que muchas parejas nunca hablan de frente.

Cómo responden las parejas

El reparto de respuestas en las preguntas de esta categoría es este:

Respuesta Porcentaje de personas
¡Me encanta! 68,3%
Sí, aunque me da vergüenza 11,6%
Si a mi pareja le interesa 14%
Definitivamente no 6,1%
¡Me encanta!68,3%
Sí, aunque me da vergüenza11,6%
Si a mi pareja le interesa14%
Definitivamente no6,1%

Es una de las categorías con más preguntas de todo el juego, y eso importa: cuantas más preguntas sostienen una cifra, menos depende del modo en que se formuló cada una. El patrón que conviene señalar es la distancia entre la respuesta y la conversación. Un tema puede ser bien recibido por casi todo el mundo y aun así pasar años sin mencionarse, casi siempre porque ambos asumen que quedó resuelto al principio de la relación y nunca lo revisan. Las preferencias en este terreno cambian con el tiempo más de lo que la mayoría de las parejas espera.

Cómo leer estas cifras

Una mayoría clara dice que sí: 80 de cada 100 personas en pareja responde de forma positiva. Si en su relación parece un interés minoritario, los datos dicen lo contrario - la duda suele estar en abrir la conversación, no en las ganas.

Otro 14% elige “Si a mi pareja le interesa” (los hombres ven esta respuesta como “Si a ella le interesa”). Es un sí con condiciones: no lo propondrían por su cuenta, pero lo harían por la otra persona. No lo sumamos al sí de arriba, aunque tampoco es un no.

La distancia entre “¡Me encanta!” (68,3%) y “Sí, aunque me da vergüenza” (11,6%) también cuenta: el primer grupo lo quiere sin pensarlo dos veces y el segundo lo quiere, aunque le cuesta decirlo. Y conviene recordar que son respuestas individuales, no de parejas: que una persona diga que sí no dice nada de lo que respondería la otra. La única forma de saberlo es preguntar, o dejar que lo pregunte un juego.

¿Saben de qué lado está la otra persona?

En el 33,3% de las parejas, una persona dice que sí a algo de esta categoría y la otra no: lo rechaza o lo deja en manos de su pareja. En el 76,8% de las parejas, ambas dicen que sí a al menos una de estas preguntas. Que no coincidan no significa que algo ande mal: es lo normal entre dos personas distintas, y solo se convierte en problema cuando nadie lo dice en voz alta.

Sobre estos datos

Las cifras vienen de las respuestas de más de 5.400 parejas (más de 21.100 respuestas individuales) que juegan a Privé, un juego de preguntas para dos. Solo contamos rondas en las que ambas personas llegaron al final, excluimos las cuentas de prueba y publicamos una estadística únicamente cuando la respaldan al menos 500 respuestas. Las respuestas individuales no las ve nadie - dentro del juego, una respuesta solo se revela a la pareja cuando ambos dijeron que sí a lo mismo. Datos consultados en septiembre de 2026.

Una nota sobre estas cifras. Responden personas que eligieron jugar a un juego sobre intimidad, así que como grupo somos más abiertos que la media. Lean estos porcentajes como una referencia para parejas parecidas a ustedes, no como un retrato de la sociedad.

Y si alguna pregunta los deja en ese uno por ciento, de cualquiera de los dos lados, no pasa nada. Las preferencias no son un concurso que gana la mayoría. Lo que importa es que ambos estén de acuerdo y que nadie salga perjudicado.

Vean cómo es en su caso

La media sirve para empezar una conversación, no como veredicto - el único reparto que importa es el suyo. Jueguen una ronda gratis de Privé: responden por separado a las mismas preguntas y solo se revela aquello a lo que ambos dijeron que sí.

Lecturas relacionadas