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Del blog

Lo que desea su pareja y ustedes no imaginan

La diferencia más grande entre lo que dicen que sí las mujeres y lo que dicen que sí los hombres es de 21,5 puntos y aparece en el sexo anal: 45,8% de ellas y 67,3% de ellos. El dato sale de 66.572 respuestas de 4.688 parejas que jugaron a Privé y en las que las dos personas terminaron el cuestionario. Del otro lado las distancias son más cortas, pero caen justo donde nadie las busca.

¿Dónde dicen que sí más ellos?

Las seis actividades con mayor ventaja de respuestas positivas masculinas:

Actividad Ellas Ellos Diferencia
Sexo anal 45,8% 67,3% 21,5
Garganta profunda 67,5% 83,4% 15,9
Sexo entre los pechos 63,9% 79,2% 15,3
Postura amazona invertida 45,5% 59,4% 13,9
Sexo oral para él 78,9% 92,3% 13,4
Juego de roles: dominación 60,3% 73,5% 13,2

El sexo anal es la única actividad de toda la lista que pasa de veinte puntos de distancia. Aun así, ese 45,8% femenino significa que casi la mitad de las mujeres responde que sí, de modo que entre las dos cifras no hay un abismo entre el deseo y el rechazo.

La altura de los números cuenta tanto como la distancia entre ellos. El sexo oral para él reúne 78,9% entre ellas y 92,3% entre ellos: con valores así, trece puntos hablan de cuánto entusiasmo hay. Con la garganta profunda pasa algo parecido: dos tercios de ellas, cuatro quintos de ellos.

La cifra menos previsible de la tabla es la dominación en el juego de roles. Un 60,3% de las mujeres responde que sí, más que al sexo anal, y sin embargo casi nunca aparece cuando una pareja habla de lo que cada quien probaría.

¿Dónde dicen que sí más ellas?

Las seis actividades con mayor ventaja de respuestas positivas femeninas:

Actividad Ellas Ellos Diferencia
Un estriptis para ella 64,3% 51,9% 12,4
Afrodisíacos para él 65,4% 57,1% 8,3
Masaje tántrico para ella 78,5% 71,7% 6,8
Una sesión de fotos para él 46,2% 39,9% 6,3
Masaje tántrico en un salón para ella 58,6% 52,4% 6,2
Todo menos sus zonas íntimas 83,7% 77,9% 5,8

Las seis se mueven entre 5,8 y 12,4 puntos. Tres de ellas tienen que ver con un contacto que va despacio o que se detiene antes del final: los dos masajes tántricos y ese “todo menos sus zonas íntimas” con 83,7%, la cifra positiva más alta de las dos tablas.

Las dos que ella quiere y él no supone

Un estriptis para ella suma 64,3% entre las mujeres y 51,9% entre los hombres. Es la escena en la que ella se sienta, mira y recibe algo preparado para ella. Doce puntos de diferencia indican que el interés de su lado es mayor de lo que calcula el otro lado.

Los afrodisíacos para él van de 65,4% a 57,1% y la escena se invierte: ella prepara, sirve y lleva la noche, y él es la persona a quien está dirigida. Otra vez el sí femenino aparece con más frecuencia.

Las dos situaciones dicen lo mismo. Ellas responden que sí con más frecuencia cuando la atención va hacia ellas o cuando son ellas quienes empiezan, y ellos colocan su suposición por debajo. Si alguno de ustedes lleva en la cabeza una lista de “esto seguro que no le gusta”, estas dos cifras son un buen motivo para revisarla. Sobre eso trata también el texto de qué tan bien conocen a su pareja.

La distancia no es igual en los dos sentidos

Del lado de los síes masculinos la diferencia llega a 21,5 puntos. Del lado de los femeninos se detiene en 12,4. Eso no significa que un lado sea más abierto que el otro: significa que son dos listas distintas y no una sola con un ranking común.

La consecuencia práctica es que adivinar falla de dos maneras. En las actividades de la primera tabla se equivoca con más frecuencia ella; en las de la segunda, él. Y nadie se entera hasta que alguien lo dice en voz alta, porque una suposición equivocada que se queda en la cabeza se parece muchísimo a un hecho comprobado. Así es como una pareja termina con un sí oculto que dura años.

Hay además dos actividades que superan el 75% de respuestas positivas en los dos lados: el sexo oral para él y todo menos sus zonas íntimas. La conversación sobre las diferencias suele arrancar por lo que separa, y en lo compartido hay bastante más material.

¿Cómo salir de la duda esta noche?

Preguntar de frente cuesta por un motivo que no tiene que ver con la valentía: la pregunta delata a quien la hace. Si él pregunta por un estriptis, ya dijo lo que quiere antes de escuchar la respuesta, y entonces ella contesta a la persona y no a la idea. Responder preguntas ajenas resulta más fácil que formular las propias, y por eso hablar de deseos en pareja funciona mejor con una lista delante que con una conversación abierta en frío. Hay una ya preparada en la lista de fantasías en pareja.

El otro camino es el juego. La primera ronda de Privé es gratuita, tiene 12 preguntas y ocupa unos minutos. Cada persona responde por separado en su teléfono y solo se revela aquello a lo que los dos dijeron que sí. Un sí de una sola parte se queda con quien lo dio y nadie tiene que explicar nada. Jueguen una ronda esta noche y comprueben cuántas de sus suposiciones eran correctas.

De dónde salen estos números

Los datos vienen de 66.572 respuestas de 4.688 parejas que juegan a Privé. Contamos solo las parejas en las que las dos personas terminaron el cuestionario y dejamos fuera las cuentas de prueba. Cada porcentaje indica la proporción de personas de ese género que respondieron de forma positiva a esa actividad. Lectura de agosto de 2026.

No es un estudio representativo de la población. Quienes responden eligieron por su cuenta un juego sobre intimidad, así que como grupo son más atrevidos que la media. Lean estos porcentajes como una referencia para parejas parecidas a ustedes, no como un retrato de todo el mundo.