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Del blog

Masajes en la pareja: cuántas personas dicen que sí

El masaje como forma de cercanía: el 60% de las personas en pareja responde que sí - un 47,8% elige “¡Me encanta!” y otro 12,1% “Sí, aunque me da vergüenza”. Son respuestas anónimas del cuestionario de Privé, de más de 3.900 parejas en las que ambas personas completaron una ronda. Lo bastante íntimo para contar como un acontecimiento y lo bastante sencillo para que casi nadie sienta vergüenza de quererlo.

Cómo responden las parejas

El reparto de respuestas en las preguntas de esta categoría es este:

Respuesta Porcentaje de personas
¡Me encanta! 47,8%
Sí, aunque me da vergüenza 12,1%
Si a mi pareja le interesa 20,7%
Definitivamente no 19,3%
¡Me encanta!47,8%
Sí, aunque me da vergüenza12,1%
Si a mi pareja le interesa20,7%
Definitivamente no19,3%

El masaje tiene uno de los perfiles más amables de nuestros datos: mucha disposición y muy poco rechazo frontal. Pide, eso sí, justo lo que más escasea en la mayoría de las parejas, que es tiempo sin prisa, y probablemente por eso funciona tan bien como punto de partida. También es de las pocas categorías donde quien da y quien recibe suelen disfrutar por motivos diferentes, lo que reparte el interés entre los dos. Quien busque el primer paso más pequeño posible hacia una noche con más intención encontrará que los datos apuntan aquí antes que a cualquier cosa más elaborada.

Cómo leer estas cifras

Las parejas se dividen casi por la mitad: 60 de cada 100 personas responde que sí. En un tema como el masaje como forma de cercanía, adivinar de qué lado está la otra persona es arriesgado - cerca de la mitad de quienes leen esto se equivocan con su pareja.

Otro 20,7% elige “Si a mi pareja le interesa” (los hombres ven esta respuesta como “Si a ella le interesa”). Es un sí con condiciones: no lo propondrían por su cuenta, pero lo harían por la otra persona. No lo sumamos al sí de arriba, aunque tampoco es un no.

La distancia entre “¡Me encanta!” (47,8%) y “Sí, aunque me da vergüenza” (12,1%) también cuenta: el primer grupo lo quiere sin pensarlo dos veces y el segundo lo quiere, aunque le cuesta decirlo. Y conviene recordar que son respuestas individuales, no de parejas: que una persona diga que sí no dice nada de lo que respondería la otra. La única forma de saberlo es preguntar, o dejar que lo pregunte un juego.

¿Saben de qué lado está la otra persona?

En el 36,4% de las parejas, una persona dice que sí a algo de esta categoría y la otra no: lo rechaza o lo deja en manos de su pareja. En el 50,7% de las parejas, ambas dicen que sí a al menos una de estas preguntas. Que no coincidan no significa que algo ande mal: es lo normal entre dos personas distintas, y solo se convierte en problema cuando nadie lo dice en voz alta.

Sobre estos datos

Las cifras vienen de las respuestas de más de 3.900 parejas (más de 11.400 respuestas individuales) que juegan a Privé, un juego de preguntas para dos. Solo contamos rondas en las que ambas personas llegaron al final, excluimos las cuentas de prueba y publicamos una estadística únicamente cuando la respaldan al menos 500 respuestas. Las respuestas individuales no las ve nadie - dentro del juego, una respuesta solo se revela a la pareja cuando ambos dijeron que sí a lo mismo. Datos consultados en septiembre de 2026.

Una nota sobre estas cifras. Responden personas que eligieron jugar a un juego sobre intimidad, así que como grupo somos más abiertos que la media. Lean estos porcentajes como una referencia para parejas parecidas a ustedes, no como un retrato de la sociedad.

Y si alguna pregunta los deja en ese uno por ciento, de cualquiera de los dos lados, no pasa nada. Las preferencias no son un concurso que gana la mayoría. Lo que importa es que ambos estén de acuerdo y que nadie salga perjudicado.

Vean cómo es en su caso

La media sirve para empezar una conversación, no como veredicto - el único reparto que importa es el suyo. Jueguen una ronda gratis de Privé: responden por separado a las mismas preguntas y solo se revela aquello a lo que ambos dijeron que sí.

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