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Del blog

Reto de citas de 30 días: el plan del mes, ya hecho

El reto de citas de 30 días es un plan de un mes ya hecho: treinta citas pequeñas, una por día, todas pensadas para hacerse en casa y caber en una vida con trabajo, cansancio y horarios que no ayudan. Varias duran un cuarto de hora. Y la regla que sostiene todo el mes es esta: el día que se salta no se recupera, simplemente se sigue.

Cómo funciona el reto

Una cita pequeña cada día durante un mes. La palabra clave es pequeña: los retos de este tipo suelen romperse el día que la lista pide reservar restaurante y organizar la logística de toda la semana. Este está montado al revés: todo se hace en casa, con lo que ya tienen, y los días difíciles cuentan con su propio grupo de citas de quince minutos.

Las reglas caben en cuatro líneas:

  • Túrnense: un día elige uno, el siguiente el otro.
  • No hace falta ir en orden: cada día, tomen del grupo que encaje con la energía que quede.
  • Los teléfonos, fuera de la vista mientras dure la cita.
  • El día que se salta, se salta. Sin recuperar y sin hacer doble al día siguiente.

Si lo que buscan es un reto de gestos diarios más que de citas, existe también un reto para parejas de 30 días pensado justo así, y los dos se combinan sin problema.

Los 30 días para tachar

Las treinta citas están en cuatro grupos, del día que solo da para un cuarto de hora a la noche entera. El número es el día que tachan, no una jerarquía.

Días con un cuarto de hora

  1. Un café o una infusión juntos, sentados, sin teléfonos ni tele: quince minutos de charla.
  2. Cada uno pone la canción que más escucha estos días y cuenta por qué.
  3. Cinco minutos de masaje de cuello para cada uno, con temporizador si hace falta.
  4. Escriban en un papel una cosa que les gustó del otro esta semana y léanla en voz alta.
  5. Un baile lento en la cocina, una canción entera.
  6. Miren fotos de sus primeros meses y elijan una para el fondo de pantalla.
  7. Al balcón o a la ventana con algo caliente, a mirar la calle un rato.
  8. Tres rondas de "¿qué prefieres?" antes de apagar la luz.

Para las noches en que ni siquiera eso arranca solo, hay más alternativas en qué hacer en vez de scroll.

Tardes normales

  1. Cocinen un plato que ninguno de los dos haya hecho nunca.
  2. Cena con velas y la mesa puesta de verdad, aunque sea martes.
  3. Un juego de mesa o de cartas a dos, con un premio pequeño para quien gane.
  4. Película elegida por turnos, con los teléfonos en otra habitación.
  5. Cata a ciegas: uno prepara cinco bocados, el otro adivina con los ojos cerrados.
  6. Armen una lista de canciones de su historia y escúchenla mientras preparan la cena.
  7. Picnic en el suelo del salón, con manta y sin mesa.
  8. Léanse en voz alta un capítulo de un libro, por turnos.
  9. Sesión de fotos casera: diez fotos cada uno al otro, y elijan la mejor.
  10. Aprendan algo juntos con un vídeo: un paso de baile o un truco de cocina.

Noches enteras

  1. Spa en casa: baño o ducha larga, velas y cero prisa.
  2. Recreen su primera cita en versión casera: comida parecida, la música de entonces.
  3. Noche temática de un país: cocinan algo de allí, ponen su música, cierran con una película.
  4. Fuerte de mantas en el salón y una película dentro.
  5. Escríbanse una carta cada uno y léanlas frente a frente.
  6. Noche entera sin pantallas: juegos, charla y lo que vaya saliendo.

Más ideas de este calibre, con la casa como escenario, en ideas para una cita en casa.

Para subir la temperatura

De 4377 parejas que jugaron a Privé, el 28,8% tiene al menos una cosa que ambos quieren probar y que ninguno ha dicho en voz alta. Estos seis días existen para eso.

  1. Cada uno apunta tres cosas que le gustaría probar juntos y se intercambian las listas.
  2. Un masaje completo con aceite, con todo el tiempo por delante.
  3. Una noche a la luz de velas, sin ropa y sin plan.
  4. Una ronda de un juego de preguntas para dos: responden por separado y ven dónde coinciden sus ganas.
  5. Díganse por escrito algo que llevan tiempo sin decirse en voz alta.
  6. Cierre del mes: repasen la lista, elijan su cita favorita y repítanla.

Si esa parte del mes les gusta especialmente, las preguntas picantes para parejas dan para varias noches más.

¿Y el día que se lo saltan?

Se salta, y el reto sigue al día siguiente donde estaba. Sin hacer dos citas para compensar, sin volver a empezar desde el uno, sin llevar la cuenta de los fallos. Un reto así no mide rachas perfectas: mide cuántas citas hicieron de verdad en un mes, y un mes con veinte citas es un mes fuera de lo común. La compensación es una trampa, porque convierte el plan en una deuda, y una deuda es lo contrario de una cita.

Si se cae una semana entera, la regla es la misma: retomen por cualquier número que les apetezca. La lista no caduca.

¿Cuándo encaja una cita en un día normal?

Los datos del juego dan una pista concreta. De 3502 noches de juego de 3054 parejas en Privé, el 47,1% cae entre el viernes y el domingo, y en cualquier día de la semana la franja más cargada va de las 22:00 a la 01:00. Es decir: entre semana el hueco existe, pero aparece tarde y dura poco. Por eso el primer grupo de la lista es como es: un martes a las once de la noche, una cita de quince minutos marca la diferencia entre tachar el día y dejarlo pasar. Las noches enteras, mejor guardarlas para el fin de semana, que es donde ya viven.

El primer día puede ser hoy

No esperen al lunes ni al día uno del mes. Elijan cualquier número de la lista y empiecen esta noche. Si quieren un arranque fácil, el día 28 funciona muy bien de primero: Privé es un juego de preguntas para dos en el que cada uno responde por separado, desde su teléfono, y al final ven en qué coinciden sus ganas. En las preguntas más atrevidas solo se revela aquello a lo que ambos dijeron que sí. La primera ronda es gratis: 12 preguntas, unos minutos, y el primer día del reto queda tachado antes de dormir.